El Amor

El amor es lo que somos en nuestra esencia. Cuanto más nos damos cuenta de lo que somos, el amor más se desarrolla. El amor pasa sin esfuerzo, porque emana de una gran abundancia. No exige nada del mundo.

En el momento en que vemos esto, el amor desaparece del mundo de los fenómenos. Entonces, el amor es simplemente una expresión permanente de nuestro ser. Termina la búsqueda del amor en el exterior y ya no esperamos ser amado por alguien. La última libertad que el amor necesita para desplegarse es la libertad de no tener que amar a nada y nadie. Si reconocemos estos aspectos concientemente, el amor florece en su forma natural.

En ese momento EXISTE el amor. No hay una diferencia entre el interior y el exterior, porque ambos están incluidos. Y el amor brilla por sí mismo, sin intervención ninguna.